La ginebra se ha vuelto a poner de moda.  La ginebra es el alma y razón de ser de uno de los cócteles que más me gustan – el gin tonic el demócrata de los cócteles :-).

Pero que nadie piense que bebo ginebra por vicio.  Las bayas de enebro – base para hacer la ginebra – tienen propiedades medicinales: enfermedades renales, estomacales y es mano de santo para curar las gripes y resfriados.  Así que si me veis tomándome mi segundo gin-tonic es homeopatía pura 🙂

Ginebra con tónica como alternativa a la vacuna contra la gripe

Ginebra con tónica como alternativa a la vacuna contra la gripe

Ginebras hay muchas y en función de los botánicos utilizados en su destilación pueden ser más secas, aromáticas, florales, frescas como la menta, apepinadas …  En mi opinión este ha sido uno de los éxitos de esta bebida en la coctelería: un solo ingrediente tiene infinitas posibilidades de mezcla.

Las hay baratitas (y que son una maravilla para limpiar la campana de la cocina) y luego tenemos las premium (las que has de empeñar un riñón para pagar el gin-tonic).

Mi ginebra preferida es Seagrams.  En su punto justo de secura, sin demasiados aromas florales, que igual te combina con cardamomo que con pimienta rosa.  Una todo-terreno a un precio asequible (unos 15€).

Así cuando vi en Me gusta Cocinar una propuesta de repostería con ginebra ni dudé de con cual tenía que hacerlo.

Bizcocho de Ginebra y Limón

Ingredientes:

250 gr de mantequilla

200 gr de miel

50 gr de sirope de agave

100 gr de azúcar muscovado

250 gr de harina

10 gr de impulsor

2 gr de sal

4 huevos

50 ml de ginebra (en este caso Seagrams)

5 gr de 4 especias

Cobertura:

130 gr de azúcar lustre

15 ml de agua

15 ml de ginebra

la ralladura de un limón

Preparación:

En un cazo, derretir la mantequilla con la miel, el sirope y el azúcar a fuego medio. Llevar a ebullición y retirar del fuego. Dejar templar unos 15 minutos.

Tamizar la harina con el impulsor, las especias y la sal en un bol. Batir los huevos como si fuera para tortilla y añadir a la harina. Mezclar bien con movimientos envolventes para conseguir una masa homogénea.  Sin dejar de batir añadir la mezcla de mantequilla y miel. Por último incorporar la ginebra. La masa queda un poco líquida y lo importante es que no queden grumos.

Hornear en horno precalentado a 165º unos 50 minutos aproximadamente.

Hacer la prueba del palillo para comprobar que está hecho. Retirar del horno, dejar templar 10 minutos en el molde, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Cobertura: Añadir una cucharada de ginebra, una de agua y la ralladura de un limón al azúcar de lustre y mezclarlo. Debe quedar suficientemente espeso para que se pueda untar por encima del bizcocho. Extender el glaseado por el bizcocho cuando éste, esté completamente frío.

Música para cocinar: Sam & Dave – Wrap it up