La Pimienta la reina de las especias

La pimienta es un ingrediente básico en mi cocina.  Normalmente utilizo siempre pimienta blanca.  Tiene la misma potencia sabrosa que la negra pero tiene la ventaja que puede utilizarse en preparaciones de color claro (pescados, salsas blancas, etc) sin que se vean pintitas oscuras.

Lo ideal es comprarla en grano y moler la que se necesita en el momento.  Yo como soy un poco vaga, la compro molida a granel de poquitos en poquitos.

¿Pimienta en un bizcocho?

No es ningún secreto que ponerle una pizquita de pimienta a las fresas hace que éstas queden más gustosas.  Pero ¿en un bizcocho?

Esta receta llevaba en mi archivo unos cuantos años (tantos que ya no me acuerdo de donde la saqué :-)) y nunca me atrevía a hacerla por que me daba “respeto” ponerle picante a un bizcocho de desayuno.  Y por otro por que a diferencia de todas las recetas de bizcocho marmolado que tengo, esta se hace con aceite de oliva y no con mantequilla.

El resultado es absolutamente genial (uno de los mejores que he hecho últimamente según me dicen en casa).  No necesita mucha decoración (un poco de azúcar lustre si se quiere por encima pero no es para nada necesario).  Hay toques amargos. Es dulce pero no empalagoso. Y un tenue toque picante que lo hace muy interesante.

Bizcocho Mármol de Chocolate y Pimienta

bizcocho mármol de chocolate y pimienta

Bizcocho Mármol de Chocolate y Pimienta

Ingredientes:

45 gr de cacao en polvo

100 gr de azúcar

80 ml de agua

385 gr de harina

10 gr de impulsor

400 gr de azúcar

220 gr de aceite de oliva virgen extra

5 ml de extracto de vainilla

¼ cdt de sal

½ cdt de pimienta blanca

5 huevos

240 ml de leche

Preparación:

En un bol, mezclar bien el cacao con el azúcar. Añadir el agua y batir hasta que esté bien integrado y sin grumos.

Tamizar la harina junto con el impulsor.

Batir el aceite de oliva junto con los 400 gramos de azúcar, la sal y la pimienta hasta obtener una crema fina. Añadir los huevos de uno en uno, batiendo bien el primero antes de añadir el siguiente. Continuar batiendo hasta conseguir una masa cremosa y de un color pálido.

Con la ayuda de una lengua de silicona, incorporar la harina, alternándola con la leche, en tres veces. No mezclar demasiado, solo hasta que la harina se haya integrado bien en la masa.

Incorporar un tercio de esta masa en la mezcla de chocolate reservada y batir hasta que esté bien integrado.

Encamisar un molde. Verter masa blanca alternándola con la de chocolate – empezando y acabando con la blanca.

Precalentar el horno a 180º y hornear unos 45 – 50 minutos. Hacer prueba palillo para comprobar si está hecho. Retirar del horno y dejar templar en el molde 10 minutos. Desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Música para cocinar: Red Hot Chili Peppers – Snow