Es difícil de catalogar esta receta de caballa en una clasificación rigurosa de Primer plato o entrante ligerito o aperitivo o tapa “fusion”.  Es igual, está riquísimo.

Y si, el pescado va en crudo.  Ya se que hay que vigilar el tema del anisakis pero congelar el pescado le cambia textura y sabor. Así que compro el pescado en un sitio de confianza y segundo le hago una revisión ocular que ya quisieran los del CSI :-).  De todas maneras, espero que el curado de la sal y la maceración en vinagre hagan lo suyo.

La receta está “adaptada” de la que salía publicada en El Comidista.

Caballa encurtida con cebolla y berenjena

caballa encurtida con cebolla, berenjena y pimiento la fonda deza

caballa encurtida con cebolla y berenjena

Ingredientes: (4 personas)

2 caballas – 4 filetes de caballa de ración, limpios

Vinagre de arroz

2 berenjenas

1 puerro

2 cebollas grandes

Sésamo

Aceite de sésamo (opcional)

Aceite de oliva virgen extra suave

Sal gorda

Preparación:

Cortar las caballas en filetes y limpiarlos bien de espinas. Si no sois muy diestros en esto de filetear el pescado (como yo :-)) pedirle al pescadero que os haga el “trabajo” más difícil y después en casa con unas pinzas eliminar las espinas

Colocar los filetes de pescado bien limpios y secos en una fuente y cubrir generosamente con sal. Dejar reposar una hora y media en la nevera para que empiece a curarse.

Mientras, lavar y cortar las hortalizas en dados no demasiado pequeños y ponerlas en una sartén grande, a fuego medio, tapadas, con un poco de aceite y un poco de sal. Pochar las verduras hasta que estén blanditas.

Cuando lo estén, destapar, subir el fuego al máximo, añadir un poco más de aceite de oliva y darles vueltas hasta que cojan color. Retirar del fuego y dejar reposar hasta que estén a temperatura ambiente.

Lavar bien el pescado en abundante agua fría para retirar la sal y secar con papel de cocina. Macerarlo 30 minutos cubierto en vinagre de arroz, con la piel hacia arriba.

Sacar los filetes del vinagre y secarlos: la caballa debería haber cogido un color blanquecino. Quitar las espinas de los filetes que queden con ayuda de unas pinzas.

Con un cuchillo bien afilado cortar la caballa de forma transversal, en filetes. Servirla encima de las hortalizas con un poco de sésamo y un chorrito de aceite de sésamo.

Música para cocinar: Aretha Franklin & Annie Lenox – Chain, Chain, Chain