La cocina requiere tiempo, paciencia y calma.

Esta frase de Josep Pla se puede aplicar cada vez que te pones a cocinar. Y cuando decides hacer canelons, es de obligado cumplimiento.

Sant Esteve i els canelons

En Barcelona, el 26 de Diciembre tenemos una segunda Navidad. Vamos que se empieza a comer la noche del 24 y se acaba el 26.  Dos días y medio de excesos patagruelicos que se inician con una escudella i carn d’olla y acaban con unos canelons con su bechamel ligeramente tostada.

Es un día festivo importante en Catalunya y que por lo menos desde el siglo XIX tenía su plato típico.  Inicialmente fue el arròs a la Catedral o arros de colls i punys que era un arroz hecho con las sobras del asado de la comida de Navidad. Con el tiempo e imitando lo que se servía en la Maison Dorée, en las casas más pudientes se empezó con la tradición de comer canelons en esta festividad. (Fuente: Prólogo de Nestor Luján del libro 100 Recetas de Canelones)

Portada del libro 100 Recetas de Canelones

Por cierto, Sant Esteve es el patrón de los solteros!

Cocina de Aprovechamiento – Som Gent de Profit

Algunos ponen en duda la teoría de Nestor Luján que decía que este plato habría surgido como manera de aprovechar los restos de cocidos y asados de Nochebuena y Navidad. Yo no.

Es más, me propuse hacer canelons solo con lo que tuviera en casa el día 26 y que hubiera sobrado de la cena de Nochebuena (bueno, menos las placas de pasta que tuve que comprarlas expresamente claro).

¿Y cual ha sido el resultado? 45 canelons – una comida para 8 – 9 personas que con una ensaladita de escarola y apio te apaña un menú completo.

Por si os interesa saber más de como aprovechar la compra y no desperdiciar nada (en España se tiran 7 MILLONES de toneladas de comida al año!) no os perdáis el trabajo que hacen en Som Gent de Profit (trucos, recetas, consejos …).

Una cosa más antes de pasar a la receta: esta vez no hay cantidades.  Ya, yo que soy una tiquismiquis de las cantidades exactas, que pesa hasta los huevos, voy y pongo una receta en que solo hay ingredientes.  Tengo excusa coartada: todo depende de cuanta carne te sobre :-).

Y si, la Tieta c’est moi 🙂

Canelons de la Tieta

canelons gratinados

Canelons a punto para comer

Ingredientes:

1 cebolla

la carne que haya sobrado del caldo de Navidad (gallina, jamón, morcillo de ternera, el tuétano de un hueso de caña)

50 gr de paté

queso manchego seco

mantequilla

harina

placas de canelons

sal – pimienta – nuez moscada – aceite de oliva

Preparación:

Empezar haciendo la farsa.  Limpiar de pieles, huesos y nervios la carne del caldo. Añadirle el tuétano del hueso.

Pelar y picar la cebolla.

Poner una sartén con un poco de aceite a calentar y pochar la cebolla picada con una puntita de sal.  Cuando esté transparente, incorporar la carne y sofreír hasta que quede rustidita.  Mientras, ir desmenuzando la carne.  Esto es por que a mi me gustan los canelones con trozos que se noten.  Si prefieres una textura más fina, pasa la carne con la cebolla por la picadora.

Retirar del fuego y poner la carne en un bol.  Incorporar el paté y mezclarlo todo. Hacer una bechamel espesa (500 ml de leche + 40 gr de mantequilla + 40 gr de harina) y añadirla a la carne.  Dejar templar.

Salsa Bechamel
  • La salsa bechamel es un roux blanco.  No es complicada pero requiere su técnica.  Lo principal es que siempre se necesita la misma cantidad de mantequilla (grasa) que de harina.  Se puede sustituir la mantequilla por la misma cantidad de aceite (por ejemplo el del asado) o por grasa de pato, dependiendo del sabor y de la receta que se quiera hacer. Dependiendo de la finalidad de la salsa la haremos más o menos espesa (pero siempre la misma cantidad de grasa que de harina).

En una sartén, derretir la mantequilla, mezclar con la harina y remover durante un minuto a fuego medio. Apartar del fuego y dejar enfriar el ruox.

Calentar la leche y cuando esté a punto de hervir, echarla en el roux poco a poco mezclando y disolviendo todos los posibles grumos.  Volver a poner sobre el fuego y dejar cocer, removiendo de vez en cuando, unos 10 minutos.

Salsa Bechamel

Salsa Bechamel

Al final sazonar con la sal, la pimienta negra recién molida y la nuez moscada.

 

Poner en una olla ancha agua abundante a hervir.  Cuando arranque el hervor añadir un poco de sal.  Cuando vuelva a hervir, echar las placas de una en una, en el agua hirviendo.  Remover ligeramente para que las placas no se peguen y dejar hervir según las indicaciones del fabricante.

Una vez cocidas, sacar las placas con una espumadera.  sumergirlas en agua fría y escurrirlas.  Extender las placas sobre un paño seco para que se absorba el agua sobrante.

Canelons a punto de ser rellenados

Canelons a punto de ser rellenados

Rellenar los canelones, cubrir con una bechamel clarita (700 ml de leche x 30 gr de mantequilla + 30 gr de harina), espolvorear con el queso rallado y gratinar unos 5 minutos o hasta que la superficie esté doradita y crujiente.

canelons para gratinar

 

Canelons y ensalada - una comida completa

Canelons y ensalada – una comida completa

Música para cocinar: George Michael & Aretha Franklin – I Knew you were Waiting