Inglaterra no tiene fama de tener una cocina memorable. Dicen que el infierno es un sitio donde hay un cocinero inglés, un ingeniero francés, un policía alemán, un amante suizo y todos ellos organizados por un español 🙂

Puede que así sea, pero de Inglaterra vienen 2 de los quesos que más me gustan: el Stilton y el cheddar.

El cheddar, que no tiene denominación de origen, es un queso de sabor ácido – originalmente producido en la villa de Cheddar en Somerset (Inglaterra).  Su sabor se va haciendo más fuerte a medida que avanza su curación.  El color va desde un amarillo muy pálido hasta un anaranjado (quizá el más conocido y el que en su formato más industrial y horroroso acompaña las hamburguesas con queso esas de los fast foods).

Y aquí viene la curiosidad y que os hará ganar un quesito en la próxima partida de Trivial que jugueis: el cheddar es una fantástica fuente de vitamina B12. 40 gr de este queso contiene aproximadamente 0.5 µg de vitamina B12 (el requerido diario de ingesta para un adulto son 2.4 µg)

Y ahora a disfrutar de esta maravillosa crema de calabaza, en la que la dulzura de la verdura se compensa con la acidez de la sidra y la manzana.  Ya me diréis que os parece 🙂

Crema de Calabaza con Manzana y Cheddar

crema calabaza y manzana_Feb 16

Crema de Calabaza con manzana y cheddar – Foto AA

Ingredientes:

800 gr de calabaza

2 cebollas medianas

125 ml de sidra

240 gr de manzana

125 ml de nata líquida

50 gr de mantequilla

50 – 100 gr de queso cheddar

caldo de pollo

sal – pimienta blanca

Preparación:

Pelar la calabaza, quitarle las pepitas y cortar en cubos más o menos del mismo tamaño. Pelar las cebollas y cortar en trozos (6 trozos de cada mitad). Pelar y descorazonar las manzanas. Cortarlas en cubos.

Poner a fuego medio una cazuela de fondo grueso y derretir la mantequilla. Añadir la manzana cortada y dorar ligeramente. Incorporar la cebolla, salar ligeramente y pochar durante unos 5 minutos hasta que la cebolla esté blandita.

Subir el fuego y añadir la sidra. Dejar reducir hasta que el alcohol se haya evaporado y la cebolla se haya caramelizado ligeramente. Incorporar la calabaza y cubrir con el caldo de pollo.

Cuando arranque de nuevo a hervir, bajar el fuego al mínimo, tapar y dejar cocer hasta que la calabaza esté hecha.

Triturar con la ayuda de una batidora hasta que quede una crema bien fina. Si todavía la queréis más fina, pasarla por un colador.

Añadir la nata. Probar y rectificar de sal si es necesario y añadirle un poco de pimienta blanca recién molida.

Servir la crema en boles y decorar con virutas de cheddar bien finas.

Música para cocinar: Celtas Cortos – Fiesta