Toda la vida pensando que comer espinacas aportaba gran cantidad de hierro y resulta que era un mito.  ¡Hasta una simple morcilla de cebolla tiene más cantidad y el cuerpo lo absorbe mejor!

espinacas popeye la fonda deza

Igual de cierto que lo de las vitaminas del zumo

En mi casa yo era la única que se comía las espinacas sin que le entraran unas arcadas irrefrenables.  Reconozco que limpiarlas es un coñazo lata pero sofritas con un poco de panceta, un ajo picado y unos piñoncetes se convierten en la reina de las verduras.

Esta receta que me enseñaron en un taller de Aula Gastronómica (uno de los quizá mejores sitios para aprender cocina de Barcelona) estaba a punto de ir directamente a la papelera.  La primera vez que la hice, al desmoldar los flanes empezó a salir una aguilla verde que no auguraba nada bueno.  La segunda, utilicé espinacas congeladas y aquello no fue bien.  La tercera, más que un flan parecía una argamasa verduzca para tapar agujeros …

Pues a la cuarta fue la vencida 🙂 .  Sigue sin ser el plato más fotogénico de la vida pero el sabor lo compensa.

Y para la confitura de tomate, lo suyo sería esperar al mes de agosto para hacerla con tomate natural pero para eso se inventaron las latas.

Flan de espinacas con confitura de tomate

Flan de espinacas con confitura de tomate y nueces de macadamia caramelizadas la fonda deza

Flan de espinacas con confitura de tomate y nueces de macadamia caramelizadas

Ingredientes: 5 – 6 personas

2 manojos de espinacas frescas

25 gr de mantequilla

1 huevo

55 ml de leche

sal – pimienta

Para la confitura

una lata de 250 gr de tomate troceado

75 gr de azúcar

1 vaina de vainilla

Preparación:

Poner en una cazuela el tomate junto con el azúcar  a fuego lento. Mientras tanto abrir una vaina de vainilla, sacar la semilla y a media cocción introducirlas así como el resto de la vaina en la mermelada. Dejar cocer todo hasta que tenga consistencia de mermelada (30 – 40 minutos). Cuando esté al punto, sacar del fuego y retirar la vaina de vainilla.  Si se quiere se puede triturar. Reservar.

Para el flan:

Saltear en una sartén las espinacas con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta.  Dejarlas escurrir en un colador y triturarlas.

Fundir la mantequilla y mezclarla en un bol con la leche, los huevos batidos y un poco de sal y pimienta.

Cuando esté todo bien batido, añadir las espinacas y remover bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Precalentar el horno a 180º.

Preparar dos fuentes de horno: una grande, para el baño maría y otra en la que vertemos la mezcla del flan (moldes individuales o un molde tipo cake). Tapar con papel de aluminio y cocer en el horno al baño maría durante unos 40 – 50 minutos.

Dejar enfriar y desmoldar.

Servir con la confitura de tomate y nueces de macadamia caramelizadas trituradas por encima.

Las nueces son opcionales pero le aporta texturas crujientes que combinan muy bien con la suavidad del flan.

Música para cocinar: Stevie Wonder – Master Blaster