Focaccia: esa maravilla de la cocina italiana, crujiente por fuera y esponjosa por dentro.

Con tan solo cinco ingredientes básicos: agua, harina, levadura, aceite de oliva virgen extra y sal se produce el milagro de una exquisita masa de pan.  Por lo tanto, el secreto de la focaccia es que los cinco ingredientes sean de la máxima calidad.  Y en cuestión de aceites hay que ir a comprar a un experto.

La focaccia es reconocida como un pan típico de la gastronomía italiana aunque dicen que sus orígenes provienen de los antiguos etruscos y griegos.

En este caso la focaccia la he hecho con tomates secos.  Siempre tengo en casa un tarro de estos tomates que conservo en aceite de oliva y hierbas provenzales (orégano, tomillo, romero).  Primero hay que hidratarlos – sumergirlos en agua tibia durante unos 20 minutos.  Una vez hidratados, escurrirlos bien y secar con un papel de cocina.  Meter los tomates en un tarro, espolvorear con hierbas aromáticas secas y granos de pimienta y guardar en un sitio fresco durante un par de semanas.

Focaccia de Tomate y Orégano

Focaccia de Tomate y Orégano

Focaccia de Tomate y Orégano

Ingredientes:

8 tomates secos en aceite

180 ml de agua

50 ml aceite de oliva virgen extra

375 gr harina de fuerza

5 gr de azúcar

¾ cucharadita de sal fina

5 gr de romero seco picado

5 gr de orégano

10 gr levadura fresca

20 gr de parmesano rallado

Preparación:

Escurrir bien los tomates y cortar en trocitos pequeños.

En un bol mezclar la harina con la sal y el azúcar. Añadir la levadura desmenuzada. Incorporar el aceite, los tomates, el romero y el orégano. Empezar a amasar con la amasadora a marcha lenta. Ir incorporando el agua poco a poco. Aumentar la velocidad de la amasadora y amasar durante unos 5 minutos. La masa se debe despegar de los bordes, estar elástica y no pegarse a las manos.

Una vez amasado pasar la masa a un cuenco grande limpio y ligeramente aceitado. Cubrir con film de plástico y dejar fermentar en sitio cálido durante 45-60 minutos, o hasta que duplique el volumen.

Una vez lista la masa pasarla a una superficie enharinada, y amasar unos segundos. Cubrir con un trapo limpio y deja reposar 10 minutos.

Estirar la masa hasta hacer una pieza ovalada grande, y colocar con cuidado sobre una bandeja, cubierta de papel de horno. Tapar con un trapo limpio y deja fermentar en sitio cálido unos 40 minutos, o hasta que la masa suba y esté esponjosa.

Hacer pequeñas hendiduras en la masa, verter un hilo de aceite, espolvorear con parmesano rallado y hornear a 190º unos 30 minutos.

Música para cocinar: Curtis Mayfield – Move on Up