La verdad sea dicha, yo no soy mucho de galletas.  Y si os fijáis en el blog no tengo muchas recetas publicadas.

Las galletas “cuquis” esas que van decoradas con colorines y tienen formitas pues las miro y si son monas pero yo todavía no he probado una que me guste. Las de mantequilla, pues pfff.  En general se te llena la boca de migas y depende de como necesitas medio litro de líquido para tirarlas abajo.

Pero cuando haces estas galletas de chocolate y coco, se llena la casa de olores que hacen que las papilas gustativas se pongan a bailar la conga y estés babeando como un perrillo delante de un hueso.

un perro intentando coger una galleta

Esta galleta es para mi

¿El único inconveniente de esta receta?  Que es adictiva!  No, si al final me van a gustar las galletas ….

Una última recomendación, puedes sustituir el azúcar muscovado por azúcar moreno corriente.  Pero yo de tu no lo haría: el azúcar muscovado le da tal gama de sabores que se hace imprescindible. Puedes encontrarlo aquí o aquí.

Galletas de Chocolate y Coco

Galletas de Chocolate y Coco

Galletas de Chocolate y Coco – Foto AA

Ingredientes:

175 gr de harina

30 gr de cacao

2,5 gr de bicarbonato

150 gr de mantequilla pomada

120 gr de azúcar muscovado

50 gr de azúcar blanco

2,5 gr de flor de sal

5 ml de extracto de vainilla

100 gr de chips de chocolate negro

30 gr de coco rallado

Preparación:

Tamizar la harina, el cacao en polvo y el bicarbonato.

Batir la mantequilla con los dos azúcares hasta obtener una crema suave y esponjosa. Añadirle la sal y el extracto de vainilla. Continuar batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.

Añadir poco a poco a esta masa la mezcla de harina hasta que se incorpore totalmente. Finalmente incorporar los chips de chocolate y el coco rallado y remover suavemente.

Sacar la masa del bol y disponerla sobre el mármol de la cocina. Formar una bola con las manos y dividirla en dos partes. Con cada una de estas partes moldear un cilindro de unos 5 cm de diámetro. Aplanar los extremos y envolver los cilindros en papel film, con cuidado de no deformarlos. Dejar reposar la masa en la nevera al menos durante dos horas.

Pasado este tiempo, sacar los cilindros de la nevera y cortarlos a rodajas de un cm de grosor. Colocar las rodajas en una placa de horno cubierta con papel parafinado dejando una separación entre una y otra.

Meter la bandeja en el horno precalentado a 170º y hornear 10 – 12 minutos. Cuando estén horneadas, dejar en la bandeja unos minutos ya que recién salidas están todavía blanditas. Pasarlas a una rejilla hasta que se enfríen totalmente.