Que este guisado de pollo con alcachofas y patatas queda mejor en cazuela de barro, ya os digo yo que si.

Y mira que yo le tengo devoción a mis 2 cocotes de La Creuset en las que se hacen todos los estofados que hago :-).

¿Cómo hacer que las cazuelas de barro duren más?

Lo primero es comprarlas en algún sitio de garantía (yo por ejemplo las compro en Noelia’s Llar que además de tener un surtido increíble te dan unos excelentes consejos).

Que si, que en los chinos a lo mejor sale un poco más barata pero ya sabemos aquello que lo barato a veces sale caro. Se rompen más, se agrietan antes …

Importantísimo: antes de utilizar una cazuela nueva hay que «curarla» . Esto quiere decir dejarla en remojo con agua fría toda una noche. Y al día siguiente frotarla bien de ajo y darle un hervor con agua y vinagre blanco. O al menos así lo hacía mi abuela :-).

Una vez hecho esto, hay que mimarla y cuidarla por que quizá es el cacharro de cocina más delicadito que tendrás .

Nada de golpecitos, nada de ponerla directamente al fuego sin nada dentro, nada de cambios bruscos de temperatura, hay que dejarla enfriar del todo antes de ponerla en remojo para lavarla …

Todos estos mimos tendrán su recompensa, os lo aseguro.

Guisado de pollo con alcachofas

pollo guisado con alcachofas y patatas la fonda deza
Pollo guisado con alcachofas y patatitas – completo plato único
Ingredientes: (para 2 personas como plato único)
  • 2 cuartos de pollo cortados en muslo y contramuslo
  • medio kilo de patatas
  • 1 cebolla medianita
  • 1 tomate maduro
  • 215 ml de vino rancio
  • 1 hoja de laurel
  • 4 alcachofas
  • 4 hebras de azafrán
  • harina para enharinar el pollo
  • sal – pimienta blanca – aceite de oliva
  • Para la picada
    • 50 gr de almendras tostadas y peladas
    • perejil (al gusto)
    • una pizca de nuez moscada
Preparación:

Salpimentar generosamente el pollo y enharinarlo levemente (sacudiendo el exceso de harina).

Poner la cazuela de barro a fuego lento con un chorrito de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, subir a fuego medio y dorar el pollo por todos los lados.

Cuando el pollo esté bien doradito, retirar de la cazuela y reservar.

Retirar – si es necesario – el exceso de aceite de la cazuela y preparar un sofrito bien concentrado con la cebolla y el tomate. Empezar picando la cebolla bien pequeña y sofriendola hasta que este transparente. En ese momento añadir el tomate rallado y dejar concentrar todo a fuego lento.

Incorporar el vino y dejar reducir un par de minutos. Agruegar el pollo reservado, la hoja de laurel y el azafrán. Cubrir con agua (o caldo de pollo si se quiere) caliente y dejar cocer unos 15 minutos a fuego suave.

Mientras, pelar, lavar y cortar las patatas. Es importante no hacer el corte limpio en las patatas: justo cuando esté a la mitad, romper para que suelten el almidón y espese el caldo del guiso.

Limpiar las alcachofas y cortarlas en 6 trozos. Añadir las patatas y las alcachofas al guiso y seguir cociendo el guiso de pollo con alcachofa a fuego lento hasta que las patatas estén hechas.

Preparar una picada con las almendras peladas, el perejil y la pizca de nuez moscada. Añadir la picada al final de la cocción y remover muy bien. Probar y corregir de sal y pimienta si es necesario.

Música para cocinar: Candy Man – Christina Aguilera