Vacas pidiendo que se coma más pollo

Vacas reivindicativas

Hace muchos años, trabajé unas 5 temporadas en una heladería y entre otras muchas cosas me llevé una nueva adicción confesable.

Vaca Loca

En el mismo local se producía la horchata, granizado de limón y de café y leche merengada, según receta original pasada de padres a hijos – o al menos eso decía la propietaria que era valenciana.  No se la cantidad de kilos de chufas que pasé por aquel molinillo, ni la de limones que exprimí, ni la de cafés que hice.

Ah, que queréis que me deje de rollos y os cuente lo de la adicción? Esta bien, confieso, me volví adicta a la leche merengada. Cada día caían 3 o 4 vasos, sola o con granizado de café que es como más me gustaba.

Por mucho que en Internet todas las recetas de leche merengada que he encontrado llevan clara de huevo montada, la que hoy he hecho es la reproducción a escala de como la hacían en aquella pequeña heladería.

NOTA: Para saber más sobre el origen de la canción “tengo una vaca lechera” recomiendo la lectura de este artículo de El País

LECHE MERENGADA – RECETA

Un refrescante vaso de leche merengada

Leche Merengada – Foto AA

Ingredientes:

500 ml de leche fresca

10 gr de maicena

200 gr de azúcar

canela en rama

la piel de un limón

Preparación:

Poner en un cazo la leche con la canela en rama y la piel de limón.  Dejar infusionar en frío durante una hora.

Apartar 100 ml de la leche y diluir en ella la maicena.

Poner a hervir el resto de la leche con el azúcar.  Cuando esté a punto de arrancar el hervor, añadir el resto de la leche con la maicena diluida.  Bajar el fuego al mínimo y dejar hervir unos 20 minutos.

Dejar enfriar y colar.  Guardar en la nevera.  Servir muy fría acompañada de canela espolvoreada por encima.

Música para cocinar: Tengo una Vaca Lechera – Orquesta de Roberto Faz