¿Qué es una magdalena clásica?

Casi cada domingo en mi casa tocan magdalenas.  Es mi pieza de bollería preferida: blandita pero llena de carácter. Sencilla pero llena de matices.

Si tengo que escoger, a mi dame una buena magdalena clásica.  Con su toque de aceite de oliva (le queda genial el de arbequina).  Con su toque de limón y sobre todo con su copete.

Ay el copete!

He descubierto que hay algo mejor que ver Juego de Tronos.  Probad un día: hacer esta receta, meter los moldes en el horno y al cabo de 3 – 4 minutos veréis como va subiendo las magdalenas hasta formar una especie de gorro de pitufo.  ¡Es pura magia!

Claro que no siempre es así 🙁 Y van pasando los minutos y ves que aquellas magdalenas que has hecho con todo tu amor quedan más planas que una tabla.  Entonces empiezas a pensar que tu futuro está en cualquier parte menos en la cocina haciendo magdalenas.

Algún truquito para hacer unas buenas magdalenas clásicas
  1. No hace falta que batas los huevos con el azúcar como un poseso.  Por mucho que montes la masa, ésta se bajará al añadirle una grasa (aceite).
  2. Ponle la cantidad justa de impulsor (levadura química).  Si pones demasiada se saldrá la masa del molde y si pones poca … pues eso 🙂
  3. Una vez que la harina esté bien integrada no remuevas más.  Si insistes lo único que desarrollarás será el gluten de la harina y eso endurece las magdalenas.
  4. Deja reposar la masa para que el impulsor empiece a actuar.  Para un buen copete, nada mejor que dejar la masa un par de horas en la nevera.

Venga, enciende el horno que ya tardas!

Magdalenas clásicas de leche y aceite

magdalenas clásicas de leche y aceite

Magdalenas clásicas de leche y aceite

Ingredientes (salen aprox 18 magdalenas)

3 huevos

250 gr. de azúcar

250 ml de leche

200 ml de aceite de oliva virgen extra (arbequina o argudell)

la ralladura de un limón

350 gr. de harina

10 gr de impulsor

1 pellizco de sal

Preparación:

Lavar bien el limón y rallar la piel muy fina.  Incorporar a la leche que tiene que estar a temperatura ambiente.

Batir los huevos como si fuera para tortilla y poco a poco, añadirle el azúcar sin parar de batir.  Seguir batiendo unos 5 minutos más hasta tener una crema de color más claro. Bajar la velocidad de la batidora y agregar el aceite de oliva en hilo.  A continuación incorporar la leche con la ralladura de limón. Quedará una masa un poco líquida y muy perfumada a limón.

Con la ayuda de una espátula de silicona, se agrega en tandas, la harina tamizada  con el impulsor y la sal, sin batir la masa.  Hacerlo suavemente para evitar que se formen grumos, con movimientos envolventes, y dejar de mezclar tan pronto como veamos que la harina está integrada.

A continuación se ponen en los moldes que dispongamos para las magdalenas con ayuda de una manga pastelera hasta las tres cuartas partes de la cápsula y se cuecen a horno precalentado a 220º  durante quince minutos.

Una vez hechas, sacar del horno, dejar reposar en los moldes 5 minutos.  Desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Música para cocinar: Elis Regina – Madalena