Me fui de vacaciones con una receta dulce y la mejor manera de volver es encendiendo el horno otra vez y haciendo estas mini magdalenas de limón y jengibre.

Esta vez he preferido hacerlas en un formato mini – de bocadito.  Y por lo tanto he rescatado del final del armario uno de los pocos moldes de silicona que me queda.  ¿Qué queréis que os diga?  Cada vez me gustan menos los moldes de silicona – son difíciles de manipular (tanta flexibilidad los hacen inestables), al final hay que engrasarlos igual que los metálicos, necesitas más temperatura de horno y yo sufro un horror para desmoldar. (llamadme manoplillas si queréis :-))

La combinación de un cítrico con el jengibre es éxito asegurado – le da un toque así como oriental que me chifla.

Esta vez las he dejado tal cual – sin adorno ni azúcar lustre por encima – pero si las cubrís con un poco de chocolate fundido al baño maría se potencia el sabor y se transforman con un poco de imaginación en la base ideal de un postre sofisticado.

Mini Magdalenas de Limón y Jengibre

Mini Magdalenas de Limón y Jengibre la fonda deza

Mini Magdalenas de Limón y Jengibre

Ingredientes:

75 gr de azúcar

2 huevos

110 gr de harina

5 gr de jengibre molido

3 gr de impulsor

un pellizco de sal

80 ml de aceite de oliva virgen extra (en este caso un arbequina de Tarragona Mallafré

la ralladura de un limón

15 ml de agua de azahar

Preparación:

Lavar bien el limón y rallar finamente la piel procurando que no quede nada de la parte blanca.

Poner el azúcar en un bol e incorporar la ralladura de limón y frotar bien hasta liberar todo el aroma. Incorporar los huevos y el aroma de azahar y batir con la batidora de varillas hasta conseguir una crema suave de un color pálido.

En otro bol, mezclar la harina con el gengibre, el impulsor y la sal. Tamizar.

Añadir la harina tamizada a la mezcla de huevos y con la ayuda de una espátula de silicona mezclar bien con movimientos envolventes. Por último incorporar el aceite de oliva. Trabajar la masa con suavidad hasta tener una consistencia homogénea sin grumos, tapar con plástico film y dejar en la nevera durante al menos media hora.

Mientras tanto, precalentar el horno a 200º. Engrasar un molde de magdalenas y repartir la masa sin llenar del todo los huecos.

Hornear durante unos 8-10 minutos, hasta que se hayan dorado al gusto.

Esperar un poco fuera del horno, desmoldar con cuidado y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

¡Buen provecho!

 

Música para cocinar: Stevie Wonder – Don’t you worry about a thing