La panna cotta (literalmente en italiano “nata cocida”) es un postre de origen piamontés y cuyas primeras referencias se ve que se encuentran ya en el año 900. (aqui)

No os dejéis engañar por su sencillez.  La panna cotta tiene el encanto maravilloso de la sencillez y de la versatilidad. Combina con vainilla, con canela, con fruta, con café …

Sabor delicado que combina a las mil maravillas con los frutos rojos.  En este caso con unas fresas gordas, dulces y rojas de plena temporada.

 

PANNA COTTA DE FRESAS

Panacotta con Fresas

Pannacotta con Fresas – Foto AA

Ingredientes:

250 ml de nata

250 ml de leche

30 ml de aroma de azahar

250 gr de fresas

50 gr de azúcar

4 hojas de gelatina (8 gr aproximadamente)

Preparación:

Poner en remojo las hojas de gelatina en agua fría unos 5 minutos.

Mientras mezclar la nata, la leche, el agua de azahar, el azúcar y las fresas cortadas en trocitos (a mi como veis en la foto me gustan los trocitos un poco grandecitos – pero reconozco que queda más mono si las fresas se cortan de manera regular y más pequeños) en un cazo.

Poner el cazo en el fuego y calentar sin que llegue a hervir. Retirar del fuego y añadirle la gelatina remojada y muy bien escurrida.

Repartir la panna cotta en vasitos (o en copas de Martini queda muy bonito) y dejar en la nevera al menos 3 horas.

Servir con un poco de menta picada por encima.

Música para cocinar: Otis Redding – Mr. Pitiful