El vermut o vermú está de moda.

La palabra – del francés vermouth y del alemán wemut (ajenjo) significa tanto el licor aromatizado con hierbas, formado a base de un vino de buena calidad, un toque de ajenjo y otras especias amargas y tónicas, como ese momento previo a la comida principal en el que se hace un tentempie.

La bebida es conocida en todo el mundo pero su origen es puramente europeo.  Hay negro y blanco.  El negro es más dulce y de origen italiano mientras que el blanco que es más seco y con mayor graduación alcohólica es de origen francés.

Y no hace falta irse muy lejos para llegar hasta la capital mundial del vermut.  Reus, a unos 150 km al sur de Barcelona, fue la primera ciudad de Catalunya y de España, donde se empezó a elaborar este delicado licor.  A finales del siglo XIX existían 30 empresas que producían más de 50 marcas diferentes.

Cocinar con vermut aporta a los guisos todos los aromas y sabores de las especias y hierbas que incorpora, aunque le aporta un toque amargo.  Por eso contrasta y marida perfectamente con la cebolla caramelizada y la carne de pollo.

Pollo al Vermut

pollo al vermut

Pollo al Vermut

Ingredientes: (para 2 personas)

Medio pollo

3 cebollas medianas

5 – 6 dientes de ajo

salvia

200 ml de vermut de Reus

Sal – pimienta – aceite de oliva

Preparación:

Cortar el pollo en octavos.  Sal pimentarlo.

Poner a calentar un poco de aceite de oliva en una cazuela de barro. Dorar el pollo junto con los ajos enteros y sin pelar.  Una vez listo, retirar el pollo y los ajos.

En el mismo aceite, rehogar la cebolla cortada en juliana muy fina junto con un buen pellizco de salvia.  Hacerlo a fuego muy lento hasta que la cebolla este caramelizada, blandita y melosa.

Subir el fuego y volver a poner el pollo y los ajos.  Añadir el vermut.  Cuando arranque el hervor, bajar el fuego y dejar cocer todo unos 20 – 30 minutos. Si el pollo se queda sin líquido añadir un poquito de agua o caldo de pollo caliente.

Retirar los trozos pollo y pasar la salsa por un colador chino (si se quiere).

La salsa queda un poco amarga y contrasta muy bien con la dulzura de la cebolla y la carne del pollo.  Si lo encuentras demasiado subido de amargo, diluir el vermut con un poco de agua (2 partes de vermut por una de agua)

Música para cocinar: Frankie Smith – Double Dutch Bus