mordiendo el chile

Mordiendo el chile

Chile (en náhuatl, chilli) es el nombre que se le da en México y Centroamérica para llamar a el fruto de varias especies de plantas del género Capsicum.  También se le conoce por ají, guindilla o pimiento.

Las comidas picantes tienen múltiples propiedades, desde el efecto botijo, del que soy muy fans, hasta propiedades afrodisíacas pasando por ser antisépticos e incluso hay estudios que dicen que ayuda a luchar contra el cáncer (ay Dios bendito) y combate el resfriado.

Propiedades medicinales y que alegran el cuerpo aparte, el chile (el picante en general) es una divertida experiencia gastronómica.  Tiene ese toque sabrosón que hace que las papilas gustativas se pongan a bailar merengue sin motivo aparente,

Yo he visto en México a vendedores ambulantes vender mangos pelados espolvoreados con chile así que ¿que pasa si sustituimos el mango por algo más mediterráneo como la sandía? Que tienes un postre que no puedes parar de comer.

SANDIA CON CHILE Y LIMA

Sandía con chile y lima

Sandía con chile y lima_foto AA

 Ingredientes:

400 gr de sandía madura (mejor negra)

10 gr de copos de chile

el zumo de 2 limas

10 – 15 hojas de menta

Preparación:

Quitar la parte verde de la sandia.  Quitar las pepitas y cortar la carne en cubos – intentando que queden todos del mismo tamaño (así queda más mono 🙂 ) y poner en un bol.

Picar las hojas de menta muy finas e incorporar a la sandía cortada.  Añadir los copos de chile.  Con mucho cuidado remover todo para que se impregnen los sabores.  Tapar con film y dejar en la nevera hasta la hora de servir.

Justo antes de servir, exprimir las limas y añadir el zumo al bol de sandía (se puede añadir antes y dejar la fruta en maceración pero pierde un punto de acidez).  Si se quiere potenciar el toque ácido, rallar la piel de una de las limas y espolvorear por encima a la hora de servir.

Se ha de servir bien – bien frío.

Música para cocinar: Juan Luis Guerra – Visa para un Sueño