Riña de gatos por una sardina

Mi media costilla llegó el otro día tan contento con un envase que ponía “sardinas marinadas con tomate”: 200 gr 4,25€.  Y que estaban buenísimas dijo.  Evidentemente además de las sardinas y el tomate, incorporaba conservantes, estabilizantes y otras palabrejas acabadas en ante.

¿Cómo?  ¿200 gramos de sardinas 4 euracos?  ¡Donde vamos a ir a parar!

Y como una es muy apañada – aprovechando que las sardinas todavía están en temporada (gorditas, de buen tamaño, relucientes, como pequeños lingotes de plata) – intenté reproducir lo envasado a una versión natural.

Y por menos de 5 euros lo tuve feliz como una perdiz  3 días 🙂

Sardinas Marinadas con Tomate y Cebolla

Sardinas Marinadas con Tomate y Cebolla

Sardinas Marinadas con Tomate y Cebolla – Foto AA

Ingredientes:

500 gr de sardinas de tamaño mediano limpias de cabeza, tripas y espina central

3 tomates maduros

2 cebollas tiernas

Vinagre de vino blanco

Aceite de oliva virgen extra

orégano

100 gr de sal gorda

Preparación:

Lo primero es limpiar las sardinas.  Desescamarlas, quitarles cabeza, tripa, la espina central y otras espinas para dejar los 2 lomos limpios.

Disolver la sal gorda en 1 litro de agua muy fría (mitad agua mitad cubitos de hielo). Sumergir las sardinas en la salmuera y dejarlas unos 30 minutos (mínimo) en la nevera para se desangren.

Escurrir las sardinas bien, secarlas con papel de cocina y ponerlas en un bol. Cubrirlas con vinagre y dejarlas marinando unos 30 – 45 minutos. Escurrir bien, secarlas un poco con papel de cocina y poner en un bol. Cubrir con aceite de oliva virgen extra.

Eliminar la capa exterior de las cebollas tiernas y cortarlas en rodajas muy finas. Ponerlas en un cuenco con agua fría y un chorrito de vinagre para que pierda un poco de fuerza.

Pelar y despepitar los tomates. Cortarlos en daditos y poner en un bol. Incorporar una cucharadita de aceite, una pizca de orégano y un poco de sal. Remover y reservar. Escurrir la cebolla y secar con un poco de papel de cocina.

Para servir formar una base con el tomate en la fuente donde vayamos a servir las sardinas. Repartir los lomos por encima y terminar con la cebolla.

Si se quiere, añadir un chorrito final de aceite a la hora de servir y espolvorear con tomillo fresco.

El truco de esta receta es evidentemente contar con unas sardinas de calidad pero sobre todo utilizar un aceite de oliva de calidad.  Para éstas utilicé el aceite de oliva virgen extra ecológico de Olicatessen – (un aceite de Lleida que desde que lo probé ha pasado a ser uno de mis favoritos)

Música para cocinar: Ray Charles – Hit the Road