Esta sopa de fredolics es de las recetas más fáciles que hay.  Y a la vez es de las más ricas del mundo.

Fui a la Fira del Bolet de Vilassar de Dalt un domingo lluvioso.  Me traje unos fredolics (entre otras cosas :-)) y a mediodía ya estábamos relamiéndonos y pensando que el frío y la lluvia quedaban muy lejos.

Que no te engañe su simplicidad. Solo con 4 ingredientes simples y baratos tienes un primer plato que calienta por fuera y recompone por dentro.

La temporada de setas es corta y no siempre abundante.  Este año parecía que iba a ser espectacular pero una semana de frío invernal en pleno otoño la ha hecho bien corta.

Los fredolics (negrillas en castellano) aparecen con los primeros fríos (de ahí su nombre en catalán) y se pueden encontrar hasta bien entrado el invierno cuando ya han desaparecido sus “primos” más renombrados (ceps, llanegues, rossinyols).

Sopa de Fredolics

sopa de fredolics la fonda deza

Sopa de Fredolics

Ingredientes:

375 gr de fredolics

75 gr de pan (mejor que no sea del día)

1 cebolla

un chorrito de coñac

1 litro de caldo

sal – pimienta blanca

Aceite de oliva virgen extra

Para la picada

8 avellanas

medio diente de ajo

3 hebras de azafrán

Preparación:

Pelar y picar la cebolla bien pequeña.

En una cazuela con un chorrito de aceite de oliva, sofreír la cebolla.  Cuando empiece a coger color, añadir los fredolics – limpios y cortados en trozos si son muy grandes.  Salpimentar y rehogar las setas hasta que pierdan el agua que sueltan.

Añadir un buen chorro de coñac y dejar evaporar el alcohol un par de minutos.

Cortar el pan en rebanadas finitas e incorporar a la cazuela.  Cubrir con agua (o caldo de verduras si se prefiere) y dejar cocer a fuego medio unos 25 – 30 minutos.

Triturar la sopa de fredolics con una batidora, sin dejar una textura demasiado fina (esta perfecto si queda algún trocito de fredolic más entero).

Hacer la picada con las avellanas, el ajo y el azafrán.  Añadirlo a la sopa y dejar cocer 5 minutos más.

Servir bien caliente acompañado de unos picatostes o trocitos de jamón.

Música para cocinar: Jackie Wilson – Higher & Higher