Es decir buñuelos y empezar a salivar.  Puro placer en boca: primero crujiente, luego suave y sedoso.  Dulces y salados.  Rellenos o de viento.  ¿Como puede ser algo tan pecaminosamente sensual el representante más  emblemático de la gastronomía de Semana Santa? Los puedes hacer dulces y salados.  De viento, rellenos de fruta, con trufa … …