Lo más difícil de hacer un pollo al ajillo es trocear el pollo :-).  Y eso nos lo ahorramos si en nuestra pollería de confianza simplemente decimos aquello de “Carmen, el pollo lo quiero para el ajillo”. Es una receta tradicional, barata, fácil y que permite comer con los dedos.  ¡Más ventajas no se pueden …