niño luchando contra un profesional del sumo

Este no me dura ni 2 asaltos

Me encantan los retos que cada mes proponen desde Memories d’una Cuinera.  Cada mes un tema diferente que me obliga a repasar mis libros de cocina, documentarme, leer, consultar otros blogs: un lujo vamos.

Este mes va de tartar (¿es correcto el plural tartares?).  Buff, que pereza. El tartar es uno de los platos que menos me va.  Carne cruda adobada y aderezada con lo que al cocinero le apetezca, no es mi ideal de receta.

Dicen que la creatividad consiste en coger un concepto y adaptarlo a otro entorno diferente.  Pues manos a la obra.

¿En que consiste un tartar?  Aparte de la historia esa tan divertida de que el origen del tartar son los hunos y la carne que llevaban debajo de la silla para ablandarla, los ingredientes básicos son carne de ternera o buey, tabasco, ketchup, salsa perrins, chalotas, yemas de huevo, pimienta, pepinillos en vinagre, alcaparras, mostaza, aceite de oliva, aceitunas, sal, pimienta brandy.  Se pica la carne – mejor a mano – se mezcla con los aderezos y se sirve sobre una tostada fina y crujiente.

También dicen que el chef que realmente sabe preparar bien un steak tartar es el que lleva todos los ingredientes a la mesa y lo monta delante del comensal, adaptando la receta en función de los gustos de quien lo va a consumir.

Con el concepto en una mano – alimentos crudos aderezados sobre una fina masa crujiente – y ajustar la preparación al gusto del consumidor, este es el Tartar tropical de postre que preparé la semana pasada.

Tartar Tropical

Tartar Tropical

Tartar Tropical – Foto AA

Ingredientes:

Media Piña

1 Mango

1 Manzana Fuji

200 gr de frambuesas

Canela

Media vaina de vainilla

Fresas y arándanos liofilizados

Licor de Mojito

Azúcar de caña

Jengibre fresco

Jengibre en polvo

Clavo en polvo

Mezcla de 4 especias

Hojas de menta y melisa fresca

zumo de limón

1 rebanada de pan del día anterior

leche de coco

azúcar – mantequilla

Preparación:

Abrir por la mitad la vaina de vainilla y raspar las semillas. Pelar la piña, quitar la parte dura del corazón y cortar en cuadraditos bien pequeños. Poner en un bol con las semillas de vainilla mientras preparamos el resto de ingredientes.

Pelar el mango, y cortarlo también en trocitos del mismo tamaño que la piña. Lavar las frambuesas y colocar sobre un papel de cocina para secarlas. Pelar el jengibre y rallarlo.

Pelar y descorazonar las manzanas.  Cortar en cuadraditos del mismo tamaño que el resto de la fruta.  Rociar con un poco de zumo de limón para evitar que se oxiden y se pongan oscuras.

Lavar las hojas de menta y melisa.  Picar muy finas.

Llevar a la mesa la piña, el mango, las frambuesas, las especias, las hojas de menta y melisa, las fresas y arándanos liofilizadas, las especias y el licor de mojito.  Cada cosa en un platito o bol.

Ir mezclando los ingredientes en función del gusto de cada uno.  En este caso fue media piña, un mango, media manzana fuji, 20 ml de licor, 5 gr de canela, 5 gr de 4 especias, 7 gr de jengibre fresco, 100 gr de frambuesas, 10 gr de azúcar moreno, 2 gr de jengibre en polvo, 1 pizca de clavo en polvo, 10 gr de fresas liofilizadas y 10 gr de arándanos liofilizados, 5 hojas de menta, 3 hojas de melisa.  Mezclar bien pero con mucho cuidado.

Poner la leche de coco en un bol y sumergir la rebanada de pan seco.  En una sartén, calentar un poco de mantequilla y añadir una cucharada de azúcar.  Escurrir el pan y freír en la mantequilla caramelizada primero por un lado y después por el otro. Colocar sobre un plato de postre.

Poner un aro encima del plato donde tenemos puesta la torrija caramelizada.  Ir poniendo el tartar con cuidado rellenando el aro.  Retirar el aro, decorar con unas hojas de menta y a comer.

Música para cocinar: Robin Williams – Something Stupid